Cuando ella cumplió los 5 años, su padre ató dos sogas de una de las ramas del árbol y colocó una hamaca. Su madre la ayudó a subirse y a sentarse y ambos la empujaron despacito para que se balanceara poco a poco y no le diera miedo.
Cuando cumplió los 8, su padre desató una de las sogas, desató la hamaca y dejó atada una soga con un nudo en un extremo para que su niña apoyara los pies y pudiera balancearse parada. Ella se subió sola y se impulsó para adelante y para atrás logrando solita hamacarse cada vez más fuerte, mientras su mamá la miraba desde la ventana de la cocina rogando que lo haga con cuidado y que no se caiga.
Para cuando cumplió los 11, la soga se habían desatado y su padre no le volvió a colgar otra, así que aprendió a trepar árboles y se pasaba toda la tarde entre las ramas. Su madre ya no la miraba desde la ventana para cuidar que no se caiga.
A los 13 ya había perdido interés en aquel árbol deteriorado, no le veía sentido a disfrutar de él, prefería dejar que el tiempo pasara mientras escuchaba los gritos de su padre y los llantos de su madre y se echaba a sí misma la culpa de todo.
Cuando llegó a los 16 su padre ya no estaba en casa y su madre volvía cuando la luna estaba más sola que nunca en el cielo. Ella se quedaba envuelta en sábanas lagrimeando, respirando los restos que quedaban de su soledad mientras un final triste la seducía. Fue en ese entonces cuando ella misma decidió atar una soga en el árbol del patio. Pero esta vez no fue para colocar una hamaca ni para balancearse parada como lo solía hacer.

Era de madrugada cuando su madre volvió a casa y miró el árbol, y se preguntó dónde habían quedado esos tiempos en los que ese maldito árbol le parecía tan hermoso, y que ahora lo veía tan feo y tan sin sentido. Y le pareció que había sido ayer cuando junto con su esposo hamacaban a su pequeña e inocente hija en aquella hamaca que hace años atrás estaba colgada en el mismo árbol en el que ahora podía ver a su hija morir ante sus ojos.
Es MUY triste. Pero a la vez, es INCREÍBLE la intensidad con la que escribís.
ResponderEliminarNuevamente te felicito por el blog :)
¡Gracias!
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