Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

jueves, 7 de marzo de 2013

Soy tu fortaleza.

Estaba oscuro. La luz tenue de las pocas farolas que habían en la calle sólo me dejaban ver un cuarto de su rostro. Era justo el cuarto donde estaba ubicado su ojo izquierdo; esa belleza color café que desprendía un dolor profundo y penetrante. De pronto, veo que su mano se posa en aquel sin fin de historias tristes y lo comienza a refregar. Luego, retira su mano y yo comienzo a sentir sus dedos danzando sobre mis muñecas. Éstos empiezan a subir con un suave roce hasta llegar a mi mejilla. Allí, ella posa su mano entera sobre mi cara, permitiéndome sentir una especie de sudor, que no es sudor. Y en un instante, comprendo. Son lágrimas. Esas gotitas que chorrean de los ojos cuando están cansados de haberlas mantenido guardadas por tanto tiempo. Esas gotitas pequeñas que se evaporan con un simple y suave soplido. Esas gotitas que por más chiquititas que sean, tienen millones de sentimientos guardados dentro de ellas. Estúpidas y malditas gotitas. Las sentí en mi mejilla y se me puso la piel de gallina, se me armó un nudito en la garganta y se me cerró el estómago. Así; todo al mismo tiempo. En ese momento, mis ojos estaban decididos a largar sus propias gotitas, pero no los dejé. No quería que ella sintiera con sus delicadas manos mis lágrimas. Sería peor. Haría que dentro de ella se generaran nuevos sentimientos negativos y nuevamente vería gotitas salir de su ojo izquierdo color café. Me contuve. Tragué el nudito, respiré hondo y me mantuve firme. Me acerqué a ella y la abracé.
Y ella entendió.
Se aferró a mí y se dejó caer en mis brazos.
Y yo entendí.
La sostuve con todas mis fuerzas. Le transmití todas las pocas energías que tenía y todo el amor que podía dar.
De ahora en adelante, ella necesitaba dejarse caer.
De ahora en adelante, yo debería ser fuerte y tomar el papel de muralla, de fortaleza.
Que no importaba si por dentro yo necesitaba derrumbarme. Que no importaba cuánto ésto me afectara. Tenía que estar ahí, sosteniéndola a ella. Mirándola. Sonriéndole.

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