Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

viernes, 15 de marzo de 2013

Un obstáculo en el camino.

Es como si hubieras transitado un camino lleno de obstáculos y cuando finalmente estás por llegar, alguien te cierra la puerta en la cara.
Como si estuvieras a punto de cruzar la meta pero una fuerza desconocida viene y te empuja con todas sus fuerzas hacia atrás.
Como si hubieras nadado contra corriente durante mucho tiempo y cuando estás por llegar a la orilla, un remolino te sorprende y te ahoga.
Como si luego de haberte construído las alas para volar, un viento fuerte sopla y te las arranca, dejándote desnuda.

¿Y qué hago yo ahora?

Alguien una vez me dijo: "está bueno que se te interpongan obstáculos porque después, cuando los pasás, sentís una satisfacción incomparable". Y sí, puede que tenga razón. Pero es tan difícil. Tan difícil afrontar los obstáculos. Estando tan cerca viene a aparecer uno y ¡la puta madre! ¿justo ahora tenía que interponerse?
La vida es así. Te sorprende. Te hace las cosas más complicadas para ponerte aprueba. Para ver si realmente sos capaz de mantenerte fuerte y luchar por lo que querés. La vida juega conmigo y se ríe de mí. Pero vamos a ver quién se ríe último. Cuando yo esté allá arriba y haya superado cada uno de sus obstáculos. Haya tomado todas las decisiones. Haya transitado por las cosas más difíciles. Allá arriba. En la cima de esta montaña. Allá me voy a reír yo. Voy a mirar hacia atrás y voy a sentir esa "satisfacción incomparable" de que atravesé todo y finalmente, lo logré. Puede que falte mucho tiempo para que suceda ese momento, pero sé que sucederá. Y en ese momento de mi vida, cuando ya nada me pueda tirar abajo, estaré completa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario