Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

viernes, 27 de julio de 2012

Limpiando mi alma.

Era de tarde, las nubes lloraban y los autos levantaban agua de los charcos. No me parecía nada deprimente, al contrario, era un momento donde estaba rodeada de campos, cielo y gotas de agua. Era más bien inspirador. Ganas de bailar sin reglas, libremente sobre el pavimento, me sobraban. O de montar uno de esos caballos que trotaban felices. O tirarme a revolcarme en el barro. Ir por esos caminos que te llevan a quién sabe dónde. Perderme entre la espesura de los árboles y olvidarme de todo; de las exigencias, de los esfuerzos, incluso de los grandes sueños. Era un lugar agradable, yo estaba descalza, el frío viento acariciaba mis pies. No se qué, pero algo limpió mi alma. Me sentía diferente, como si una parte de mi que no conocía habría despertado y un nuevo yo hubiera nacido.

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